25 diciembre 2009

Nochebuena y Navidad

Una de las costumbres que repetíamos año tras año por estas fechas cuando vivía en Valladolid era la de ir a correr en la tarde del 24 de diciembre el Cross del Pavo a Laguna de Duero, una pequeña ciudad dormitorio de las afueras. Ahora que lo pienso no se porqué lo llamaban Cross cuando en realidad se corría por las calles de asfalto del pueblo, ni tampoco tiene mucho sentido lo del Pavo ya que en Valladolid y alrededores no había costumbre de comer Pavo en nochebuena, sino sobre todo Cordero lechal (joven), langostinos y otros mariscos. Lo del Pavo es una tradición mas que nada anglosajona que he venido yo a descubrir en Panamá en estos últimos años.

Así que cada Navidad allí nos plantábamos en Laguna de Duero algunos de mis hermanos y amigos de mi club el Tripi, mas que en plan competitivo con bastante ánimo lúdico, y con claras intenciones de gastar las máximas energías para luego poder reponerlas con creces durante la sabrosa cena.

Cuando me mudé a Panamá quise mantener en lo posible la tradición del Cross del Pavo así que me propuse siempre correr en las tardes del día de Nochebuena, lo cual he realizado todos estos años creo sin faltar nunca a la cita. Al vivir lejos de la Ciudad nunca he tenido con quién compartir esta tradición, y la he venido realizando solo, aunque en cierto sentido es mejor así porque me sirve como de introspección personal para hacer un repaso a lo bueno y no tan bueno del año que termina.

El caso es que esta temporada al estar inmerso en un plan de entrenamiento un poco mas serio, decidí programar una sesión de calidad con una serie de 6 kilómetros, para comparar tiempos con esa misma serie de hace justo un año. Así que mientras mi esposa estaba liada en la cocina luchando con el Pavo, el puerco, y demás viandas, yo me vestí de corto y salí a completar mi particular "Cross del Pavo". Calenté bien durante 25 minutos por la base del Cerro El Peñón, y ya jadeando con el pulso alto completé la serie prevista por los alrededores del Lago de Las Cumbres. No fui capaz de batir mi mejor marca, pero hice la segunda del año, así que quedé bastante satisfecho. Luego para relajar troté otros 15 minutos, estiramientos, ducha, y listo para degustar en la noche la excelente cena que nos hizo mi esposa.

Hoy día de Navidad me levanté algo mas tarde de lo habitual, a las 8.00 am, y de una vez salí a completar el entrenamiento del día antes de que hiciera mas calor. Corrí 1 hora en plan aeróbico por trillo, en el camino de la paralela por Ciudad Bolivar. A esas horas lo único que me encontré fue con las tiendas de los chinitos ya abiertas (esta gente no descansa nunca), y algunos grupos de personas todavía chupando cerveza y licor. Me dijeron algunas atorrancias y burlas, pero hoy no era el día para ponerse a discutir con gente pasada de tragos, así que subí el volumen del ipod y me encerré en mi mundo.

Como sentía las piernas bien cansadas del entreno de hacía solo unas horas, salí con las mallas de compresión para proteger la musculatura, pero a pesar de ello me noté lento y pesado. La noche anterior como es obvio si cené algo mas de lo habitual, pero intenté controlarme con el puerco, y en cambio repetí dos veces de una ensalada de frutas que estaba riquísima. De licor solo me tomé una copita de champaña, pero me hubiera tomado media botella porque era rosé y estaba excelente.

Abrazos Navideños,

FER

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