05 noviembre 2009

De vuelta al Trillo

Hay un famoso refrán que dice que "la cabra siempre tira al monte". Yo como buen castellano de cepa soy hombre de bastantes refranes, y por lo visto últimamente debería crear uno que dijese "Revuelta siempre tira al Trillo". Y es que ha sido estar solo 3 días alejado del trillo del Valle y ya sentí la necesidad de meterme de nuevo en sus dominios. Por algún motivo que tengo que analizar, en estos últimos meses me gusta mucho mas correr en trillo y similares, considerando como tales caminos, praderías y trochas. Creo que el correr en la naturaleza me relaja mucho mas que en asfalto.


Cuando uno está en medio de la nada, escucha sonidos de la naturaleza que usualmente pasan desapercibidos en otras ocasiones. Bien es cierto que en competición uno no anda con estas ideas tan "bucólicas" y "pastoriles", y generalmente solo escucha los pasos y respiración jadeante del competidor que lleva en sus proximidades, pero entrenando siempre hay mas tiempo de apercibirse de detalles y paisajes que aunque pasemos muchas veces a su lado siempre tienen algo nuevo que mostrarnos.

El ir buscando donde ubicar cada paso, el superar los obstáculos que se nos presentan, poder elegir una ruta diferente entre las que el camino ofrece, nos mantiene con nuestra mente entretenida, y en contra de lo que suele pasar en el asfalto, el tiempo corre mucho mas deprisa. Aunque la superficie del trillo es mas quebrada, y puede mostrar numerosas piedras y otros accidentes del terreno a salvar, en lo personal me castiga mucho menos la musculatura que el asfalto y la pista. Así puedo meter fondos largos sin que al día siguiente sienta las molestias propias de cuando uno corre por las calles y avenidas de la Ciudad. Tal es mi afinidad con los caminos y cunetas, que recuerdo que el pasado domingo en la prueba del Valle en los pocos kilómetros de asfalto que nos encontramos en el área de Cabuya intenté correr dentro de lo posible por el arcén que era de grama y naturaleza diversa en vez del rugoso pavimento. En ese tramo de unos 2 kilómetros perdí contacto con algunos de los corredores que iban en mi grupo, situación que se normalizó rápidamente una vez volvimos al trillo. No hay duda de que en contra de lo que pudiera parecer por mi elevada altura, el trillo se acopla mejor a mi estilo y forma de correr. Dato para el análisis es que en estos últimos meses nunca he tenido una caída entrenando en trillo, incluso en bajadas y pendientes resbalosas, mientras que en el evento del Valle me fui al piso en 2 ocasiones "de boca" casualmente en áreas planas sin mayor peligro. Me imagino corría levantando poco los pies y tropecé con alguna pequeña piedra o raiz enterrada. Por el contrario, cuando hay bajadas realmente peligrosas como la que vivimos en el Cariguana con numerosa piedra suelta y piso roto de lado a lado por escorrentía, instintivamente uno levanta mucho mas los pies y las caídas por toparse con algo son menos frecuentes. En el trillo uno nunca debe descuidarse ni bajar la guardia, porque siempre nos puede deparar una sorpresa. El nivel de concentración con el que se corre es mucho mayor.

Hoy solo trabajé en la oficina por la mañana así que llegué a casa con tiempo de sobra al mediodía para comer, reposar un par de horitas, y salir a hacer un medio fondo. Quería probar como me encontraba corriendo de nuevo en trillo, así que arranqué con la intención de hacer uno de mis circuitos preferidos, el de 21.4 km por Calzada Larga. Al ser día de fiesta estaba bastante solitario, y solo saliendo de Ciudad Bolivar me encontré con algunas familias en los patios traseros de sus casas oyendo música a todo volumen y chupando cerveza. Realmente no se como se aguantan unos vecinos a otros y no hay mas reyertas o peleas, porque están materialmente a menos de 5 metros y cada familia tiene puesta a todo "trapo" una sintonía distinta, que usualmente solo varía entre el típico y el reggae en español.

Mi mente me decía que hacer un 21 km a solo 4 días vista de haber corrido una Maratón de trail tan dura como la del Valle no era lo ideal, pero mi corazón y mis piernas me decían "dale con todo carajo", así que seguí mis instintos. Mi ventaja es que no sigo ningún plan de entrenamiento específico ni estoy atado a proformas de nadie. Creo que tengo los suficientes recursos de trainer después de tantos años en esto como para saber organizar mis ciclos y objetivos, y saber mejor que nadie lo que mi cuerpo puede o no debe hacer.

Cada kilómetro que pasaba y según me internaba en medio de la nada corría con mayor soltura. Solo iba anticipando como podría estar el camino debido a las torrenciales lluvias sufridas en los últimos días. Por lo general no encontré mucho barro, pero en la zona donde una vez perdí el zapato sumergido en el lodo estaba todo vuelto leña. No había paso posible aparente que no supusiera hundirse en pleno barro. Paré y saqué unas fotos del área para el blog, y como si fuera un trabajador de la ONU desactivando minas unipersonales en algún país del sudeste asiático, fui poniendo un pie tras otro con cautela para detectar donde no se hundía o al menos se hundía menos. Eso me demoró algo, tanto a la ida como a la vuelta, pero logré conservar en bastante buen estado las zapatillas.


El correr en barro es una cuestión muy divertida, si especialmente uno no es el que tiene que lavar luego las zapatillas y las medias, y de hecho el otro día en el evento del Valle estuvimos a punto LC y yo de poneros una última sorpresa a los participantes ya en el área cercana a meta. Consistía en hacer un balizaje obligatorio de lado a lado de la quebrada que había en el corredor verde de acceso al terreno de salida-meta, y por si eso no estuviera demasiado complicado la opción era sacar la manguera a pasear y enlodar un buen área para ver como se comportaban las cansadas piernas en ese terreno resbaloso. Os salvasteis de que al final se nos echó el tiempo encima, pero nuestras mentes "diabólicas" siguen trabajando para el siguiente evento. Aunque solo es una idea, LC y yo vamos a plantear que en la próxima competencia de trail la Maratón salga a eso como las 5.00 am y sea obligatorio correr con headlamp al menos una hora. Creemos puede ser super chévere y una experiencia única. Si correr en trail ya es complicado de día, imaginaros la orientación y mantener la verticalidad de noche.


En todo el entreno de hoy el único ser vivo animal que me encontré adicional a esos ruidosos vecinos, fue un caballo que estaba todo tranquilo en medio del camino. Me resultó curioso que no se asustase, ya que el ganado suelto del área si que sale en estampida recién detectan mi presencia, y a veces me da miedo de que se organicen en manada y me persigan para darme caza! ! !

Al final completé el entreno a un buen ritmo de 4.50m/km de media, y lo mejor de todo es que salvo el último kilómetro que es en subida a la casa y donde le metí con todo, el resto fui relajado y con paso cómodo.

Bueno amigos, me voy pal sobre, que mañana hay que currar.

Un abrazo a tod@s,

FER

1 comentario :

  1. Después de largas semanas de entrenamiento, domingos alejado de la familia concentrado en el entrenamiento, y de chocar con multiples participantes sobre todo los domingos muyyyyyyyy temprano….
    Lo unico que me queda es una GRAN SATISFACCION de haber podido culminar los 21k, no importa el tiempo que hice, no importa los premios, esto se trata de RESISTENCIA y PERSEVERANCIA y sobre todo DE MUCHO AMOR POR LA NATURALEZA, he caminado por muchos trillos, he subido muchas montañas, pero bajar corriendo el Cariguana, trotar por algunas subidas y llegar nuevamente al punto de partida, tiene otro SABOR DE BOCA.

    felicidades a los organizadores y nos vemos en la montaña.

    Guillermo Z.
    ahh..y el 28 estare arriba en las antenas de Volcan Baru para despedir el año en el trillo.

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