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05 junio 2019

Maratón de Vitoria-Gasteiz 2019

Hola de nuevo amigos,

Ya de regreso de España después de unas cuantas semanas con bastantes altibajos físicos y emocionales. Dice el refrán que "el hombre propone y Dios dispone", y la verdad que así es, porque los planes que uno pueda hacer quedan al final en eso, solo planes. La idea inicial era tomar unos días de descanso en casa de mi madre en Valladolid y aprovechar para hacerlos coincidir con una carrera, en este caso la Maratón de Vitoria-Gasteiz, pero la enfermedad se cebó con ella y el cáncer finalmente se la llevó de nuestro lado pocos días antes de la prueba. Al menos tuve la oportunidad de estar acompañándola en la etapa final del proceso y ese recuerdo me quedará por siempre. Te quiero Fefi!!!

En cuanto a la carrera, Tere y yo llevábamos preparándola por tres meses de manera específica, ella con el objetivo de rebajar una vez más su registro en maratón y yo buscando tener buenas sensaciones de nuevo en la larga distancia. 


Aunque para mediados de mayo en España el clima en teoría debería haber sido benigno, Vitoria nos sorprendió con bajas temperaturas y fuertes rachas de viento que nos pusieron a temblar. Obviamente para los locales no hacía demasiado frío, pero para nosotros recién llegados del trópico, era algo que nos preocupaba bastante.


El día antes de la prueba fuimos por la mañana a la retirada de los números de carrera a un centro comercial, -la foto con el pabellón nacional no podía faltar-, y por la tarde coordinamos para vernos con Martín Fiz en su tienda de running. Tuvimos el enorme privilegio de poder conversar con él y hacernos unas cuantas fotos para la entrevista que saldrá publicada este mes en la revista Sports & Health. De todos es sabido que Martín es un atleta excepcional, pero como persona también es un número uno, muy sencillo y accesible. El trato que él nos dispensó, así como el del resto del equipo organizativo, fueron magníficos.

Fiz recordando cuando ganó el Campeonato de Europa de maratón. Después ganaría también el Mundial

Tere "taquillando" nivel Dios!!!

Único atleta en la historia ganador de su categoría en los 6 Marathon Majors

Autógrafo para el recuerdo


Habíamos reservado el hotel con bastante antelación al lado del casco viejo, lo que llaman la "almendra medieval", cerca de la salida y a escasos 200 metros de donde estaba planeada estar la meta, pero como a la semana siguiente se iba a jugar en Vitoria la Final Four de baloncesto, la organización se vio obligada a modificar el recorrido habitual y ubicar la salida y meta cerca del estadio de Mendizorrotza. 

Vitoria es famosa por sus murales pintados en fachadas
La ruta contemplaba un recorrido inicial de unos 15 kilómetros por la zona centro, para después tomar camino a un área de nuevas edificaciones y edificios industriales donde se realizaban dos vueltas de 10 kilómetros cada una. Para finalizar se bordeaba la "almendra medieval" y se llegaba de regreso al área de salida.


Por fortuna la noche del sábado al domingo pudimos descansar dentro de lo posible, mejor que la anterior en la que en las habitaciones de al lado hubo "romance" en plan tan salvaje que casi nos tumban la pared, jajaja, cosas de l´amour!!! Unas tres horas antes de la partida desayunamos pensativos sentados en la cama, Tere disfrutando de su café sin el cual estaría como huérfana, mientras que yo opté por un chocolatito caliente para entonar el cuerpo, todo ello acompañado por pan con mermelada y otras delicatessen similares.

Nos abrigamos con todo lo que pudimos y en silencio fuimos caminando hasta la partida por unos 20 minutos. Fueron unos momentos especiales en los que a uno se le pasan por la cabeza cientos de imágenes, en los que por segundos te sientes confiado en que tu preparación ha sido la idónea, y al minuto siguiente te tiemblan las piernas pensado en lo que se te viene por delante. Qué tendrá el maratón que engancha tanto, qué diferente es respecto a otras distancias menores!!! Al principio éramos los dos solos en la calle un domingo en la mañana, pero poco a poco fueron convergiendo otros runners y ya cerca de la salida nos convertimos en una serpiente multicolor de gente ansiosa por correr.


Media hora antes de la partida el termómetro marcaba seis grados, pero al menos el sol hizo acto de presencia y por mi parte opté por quitarme algo de ropa: fuera gorro, fuera guantes y fuera buff. Tere por su parte estaba congelada y ni se le pasó quitarse nada de lo que llevaba puesto. A nuestro lado en cambio algunos corredores -debían de ser de Bilbao o muy cerca-, estaban en cambio tan sonrientes en camisetas de tirantes y shorts. 


Mientras esperábamos rodeados de corredores por instantes reíamos, y casi sin continuidad se nos saltaban las lágrimas por la emoción. La cuenta regresiva llegó y justo antes de partir Tere y yo nos abrazamos recordando todo el esfuerzo y sacrificio de los meses anteriores, los rodajes largos en la madrugada, y el cansancio y estrés acumulado. 


Aunque en algún momento se me pasó por la cabeza no tomar la partida, finalmente pensé que eso no era lo que hubiera querido mi madre, la cual siempre nos apoyó a los cuatro hermanos en todas nuestras carreras, aunque llegáramos de últimos. En lugar de eso decidí correr con Tere y compartir nuestra primera maratón juntos. 


Como siempre pasa en estos eventos al comienzo resulta complicado coger el ritmo, muchos corredores y todos queriendo agarrar el paso libre, pero después de unos kilómetros el grupo se fue dispersando y pudimos correr sin ningún problema. A ello ayudó, que como salimos juntos los corredores de 10, 21 y 42 kilómetros, los de distancias más cortas se fueron retornando y después de la primera hora quedamos ya solos los de la maratón. 

Durante los 21 primeros kilómetros fuimos controlando el ritmo con el garmin y todo marchó de maravilla, sin ninguna incidencia. El paso por la media maratón fue de 2h01.50 y teníamos al grupo de los pacers de las 4 horas bastante cerca. En todos los puestos de hidratación tomábamos algo de agua o bebida deportiva, aunque no sintiéramos sed, y según lo programado ingeríamos los geles de manera regular. Pasado ya el kilómetro 30 saqué el celular y le tomé a Tere unas cuantas fotos para el recuerdo que no quedaron del todo mal.


En la parte final de la prueba comenzamos a pasar a bastantes corredores según Tere iba incrementando el ritmo y buscando el sub 4. Por el kilómetro 38 nos topamos con una subida no muy pendiente pero larga, que a esas alturas del recorrido acabó con parte de nuestras fuerzas. Yo no había entrenado muy bien las últimas semanas así que a falta de 2 kilómetros le dije a Tere que le diera con todo y que no me esperase. Hizo un magnífico cierre con split negativo de 1h59.18 (su segunda mejor marca histórica de media maratón), alcanzando la meta con tiempo oficial de 4h01.08. No pudo ser esta vez lograr el sub 4h, pero rebajó su récord en la distancia por más de 21 minutos!!! El esfuerzo y la constancia en los entrenos dieron sus frutos. Muy orgulloso de ser tu coach cielo :)


Es de justicia mencionar que la tremenda mejora de Tere no solo se debió a su entrenamiento de carrera propiamente dicho, sino también por haber incorporado en su preparación una serie de rutinas y ejercicios de coordinación, elasticidad y fortalecimiento diseñados por nuestra fisio Emma Jorge. Así que muchas gracias Emma por todo el apoyo y cuidados que siempre nos das.

En cuanto a mí, muy justo pero llegué al final con 4h05, superando unas semanas muy complicadas en lo personal. Cuando la cabeza no está alineada, el físico es complicado que funcione.


En la meta no faltaron por supuesto más fotos con Martín Fiz y también con el race director de la prueba, Eduardo Martínez, el cual nos atendió personalmente muy bien. 



Esta fue nuestra experiencia por Vitoria-Gasteiz, una linda ciudad que tiene mucho que ofrecer adicional a su excelente maratón, incluyendo una tremenda historia, gente amable y sabrosa gastronomía. Os dejo el enlace al WEB de la prueba por si os animáis. 

Nos vemos en la Ruta!!!


FER

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