20 abril 2015

Salud Bucal

Buen lunes amig@s,

En el día de ayer publiqué una nueva colaboración periodística en LA ESTRELLA DE PANAMÁ, en esta oportunidad sobre la salud bucal, incluyendo una entrevista a la Dra. Ilianellys Santos. Creo sus experiencias y consejos son útiles para todo el mundo, pero muy en especial para determinados grupos de riesgo y deportistas como nosotros. Gracias a Lily por su amabilidad y simpatía, y por ahí le caigo a que me revise :)

Podéis leer la entrevista en la web del propio diario en este LINK, la página completa en la imagen inserta a continuación, o como texto simple al final de la entrada.

Salud Bucal


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NUESTRA BOCA HABLA POR NOSOTROS

Aunque muchas campañas en los medios promueven el cuidado de nuestra salud bucal, aún tenemos un largo camino por recorrer. A modo de ejemplo, los niños panameños de 12 años, todavía tienen un promedio de tres a cuatro caries en su boca.

Salud Bucal y deporte

Enfundada en su bata blanca la Dra. Ilianellys Santos nos recibe con una sonrisa. Muy apropiado porque adicional a ser Doctora en cirugía dental, es diplomada en estética dental y rehabilitación oral, estando en la etapa final de maestría en gerencia en servicios de salud. Coordinadora Regional de salud bucal de la Región Metropolitana entre 2010-2015, la Dra. Santos se desempeña actualmente como odontóloga en el centro de salud de San Felipe, adicional a su práctica privada en la Clínica Dental Life Panamá.

P – Dra. Santos, ¿Cuáles serían los cuidados mínimos necesarios que cualquier persona debe dedicar a su boca?

R - Los cuidados mínimos imprescindibles serían mantener una rutina de higiene oral de los dientes, así como de las estructuras blandas (la encía y la lengua), a través de hábitos diarios como el cepillado después de cada comida, incluso después de las meriendas intermedias, aunado al  uso del hilo dental, el cual ya no es considerado, como años atrás, un complemento o accesorio adicional. Se ha comprobado que el uso de hilo dental es indispensable para mantener los dientes libres de enfermedades, amén de que ello mantiene un aliento agradable.

P - ¿Habría algunas precauciones especiales en el caso de sectores de población como niños y ancianos?

R - En el caso de los niños, es importante que a partir de los seis meses de nacido se les realice su primera revisión bucal para orientar a los adultos responsables sobre la higiene oral del bebe, erupción de los primeros dientes, y uso óptimo de productos dentales acorde al desarrollo del niño, y así sucesivamente hacer una revisión cada seis meses. A edades muy tempranas, los niños pueden ser afectados por caries de progresión rápida y agresiva como lo es el síndrome del biberón, que es causado por contacto prolongado de alimentos líquidos en los biberones, aunado a una pobre o nula higiene oral. Debemos orientar a los padres de que es responsabilidad de ellos cuidar el estado de salud oral del niño hasta que este logre una destreza mecánica adecuada para realizar un cepillado completo, el cual se alcanza alrededor de los seis años. En los ancianos es importante evaluar la necesidad de reemplazo de dientes perdidos para restablecer su función masticatoria, ya que de esta manera, aparte de aumentar su autoestima, mejorará su calidad de vida al rehabilitarlo para que pueda comer, hablar y en general verse mejor.

P - Aunque muchas campañas institucionales y de prensa intentan inculcar la costumbre de lavar y cuidar nuestros dientes, ¿Qué  piensa que falta para que se incrementen los niveles de salubridad bucales en la población panameña?

R - Es cierto que las entidades gubernamentales tienen muy buenas campañas dirigidas a adquirir buenos hábitos de higiene oral y personal;  al igual que las empresas privadas que se enfocan en promocionar los mejores productos de cuidado oral. Sin embargo, estimo que sería acertado hacer énfasis en que los valores y buenos hábitos de cuidado personal se comienzan en casa a edades muy tempranas, y no recargar esa responsabilidad a los maestros, profesionales de la salud y entidades de salud para que reparen daños que pudieron o pueden evitarse en casa y que son producto casi en su totalidad de simples malos hábitos.

Odontologia en Panama

P - ¿Cómo es el panameño en este aspecto respecto de otros ciudadanos de países de nuestro entorno?

R - Los panameños cada vez se preocupan más por tener una buena salud oral, no solamente para evitar un dolor o molestia, sino inclinados a buscar una estética dental, impulsado de alguna manera por el desarrollo que se ha dado en nuestro país en diferentes ámbitos. Esto ha obligado de manera positiva al panameño y demás habitantes a buscar una salud oral optima que le abra mejores oportunidades y hacer frente a la alta competencia laboral. Pero insisto, falta mucho más promoción en materia de prevención en todo el país y en todos los niveles.

P - ¿Cuáles son los principales efectos nocivos que puede llevar aparejado un mal cuidado de nuestra boca?

R - Un mal cuidado oral da lugar a que se desarrollen las dos enfermedades más comunes de la boca, que son la caries dental y la enfermedad periodontal que afecta los tejidos de sostén del diente. En pacientes con enfermedades sistémicas como son la hipertensión arterial, enfermedades respiratorias como la enfermedad obstructiva crónica, diabetes y enfermedades cardiacas principalmente, la presencia de enfermedad periodontal empeora su condición sistémica lo cual hace que sea más difícil de controlar.

P-  Usted practica tenis, golf y hasta corre maratones ¿Qué implicaciones adicionales puede tener para un deportista una mala salud bucal?

Lily Santos
Lily Santos en la Santa´s
R - Todo deportista debe asegurarse de no tener en boca ningún foco infeccioso que pueda provocarle algún dolor agudo o crónico que pueda presentarse en el momento menos oportuno, como lo es la víspera de una carrera o el mismo día del evento. Por esto recomiendo que los deportistas acudan con tiempo a su odontólogo para un examen dental completo, y de encontrar alguna afección, comenzar el tratamiento cuanto antes.

P - No hace tantos años el llevar correctores en la boca era considerado casi como una penitencia, y las personas intentaban ocultarlo. Actualmente la gente en cambio se jacta de ello, y está como hasta de moda. ¿Qué cree ha motivado este cambio de tendencia?

R - Como mencione antes, las personas hoy en día se preocupan más por mostrar una buena imagen que les abra oportunidades de cualquier índole, y la ortodoncia es un tratamiento eficaz que logra enderezar los dientes y corregir el temido apiñamiento dental y otras maloclusiones que afectan a niños y adultos. Incluso para los odontólogos de la práctica privada y pública se nos ha vuelto una lucha grande el hecho de que los adolescentes de cualquier estrato social, inviertan dinero para colocarse los famosos frenos de “pifia”, colocados por cualquier persona en medio de la calle en condiciones insalubres, utilizando materiales que no son de uso dental, y provocando estragos en la dentadura.

P - ¿Cómo odontóloga, ¿A qué cree que se debe el temor de las personas para acudir a la consulta?, ¿Es por miedo a sufrir dolor, afrontar el gasto que ello supone, o no querer oír regaños por no seguir unas buenas costumbres?

R - Pienso que  es una combinación de todo eso.  Normalmente los pacientes con un comportamiento errático durante la consulta, han tenido alguna mala experiencia en el consultorio dental ya sea reciente o de hace años cuando estaban niños y no han podido superar ese temor. Por eso es primordial que nosotros los odontólogos sepamos comprender el miedo normal que este tipo de pacientes puede manifestar. Por el contrario, si es la primera vez que visita al odontólogo, debemos procurar que sea una experiencia lo más agradable posible, en un ambiente confortable, sin mucho ruido y que el profesional le inspire confianza.

P - Para terminar, una anécdota simpática que recuerde al atender a un cliente en consulta.

R - Ya que tocamos el tema del temor al sillón dental, me refiero a mí misma como una paciente niña de comportamiento muy errático. Recuerdo que a los ocho años mis padres me llevaron a mi odontólogo para realizarme un tratamiento, y sin haber tenido ninguna mala experiencia anterior, con solo ver el sillón dental y todos esos instrumentos entré en pánico, y simulé que me desmayaba en el sillón para que no me atendieran. Lo más chistoso es que yo juraba que mi actuación había sido de primera línea, pero ni el odontólogo ni mis padres se la creyeron, y al final me tuve que dejar atender. Años más tarde aquel odontólogo llego a ser mi profesor en la Facultad de Odontología y cuando me vio me dijo, ¿ya no te haces la desmayada? Me dio pena y  gracia a la vez, por eso es que cuando atiendo pacientes niños trato de ponerme en su lugar, tratarlos con paciencia y les brindo la seguridad de que yo puedo ayudarlos. 

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Saludos y nos vemos en la Ruta!

FER

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