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09 abril 2018

Campeonato del Mundo de Medio Maratón Valencia 2018

Hola amig@s:

Aunque todavía estaré unos días por España, no quiero atrasar más la crónica sobre el Campeonato del Mundo IAAF de Medio Maratón en el que participé el pasado 24 de marzo en la ciudad de Valencia.

Desde hace varias ediciones la IAAF decidió que adicional a las selecciones de los diferentes países, en este Campeonato participasen también de manera simultánea otros corredores en lo que denominaron como “Mass Race”. Esto posibilitó que en la línea de partida fuéramos más de 14,000 corredores de 85 nacionalidades distintas, organizados en diferentes corrales de salida acorde con la marca personal homologada de cada participante. 


Varias veces había estado a punto de correr en Valencia su famosa Maratón, inclusive inscrito, pero por diferentes motivos tuve que abortar los planes. En esta ocasión me pareció una magnífica oportunidad poder ser parte de este Campeonato, y a 10 semanas vista para la prueba, decidí registrarme y realizar una preparación específica para llegar en las mejores condiciones posibles.

A Valencia se la conoce como la “Ciudad del Running”, y es que en la última década ha crecido enormemente el prestigio de las pruebas que allí se organizan, debido sobre todo a que Paco Borao, - presidente del Club Correcaminos, y a la sazón de la Asociación Internacional de Maratones y Carreras de Ruta (AIMS) -, ha apostado por situar a Valencia en la élite mundial del running.


Prueba de ello es que año tras año se va superando el número de participantes tanto en el Maratón como en el Medio Maratón, y de igual forma se baten hasta marcas mundiales, como la femenina de Medio Maratón que el año pasado estableció la keniana Joyciline Jepkosgei con 1h 04.51.

Al objeto de llegar con suficiente antelación y adaptarme a las condiciones climatológicas, viajé a España una semana antes de la prueba y me quedé entrenando en mi ciudad natal, Valladolid. Desde días antes había estado siguiendo los noticieros locales y todos iniciaban sus reportes hablando del mal tiempo y de las borrascas que asolaban la península ibérica, incluyendo bajas temperaturas y fuerte viento. Esto provocaba entre otras cosas que muchas zonas quedaran aisladas por la nieve, mientras que los cortes de tráfico estaban a la orden del día. Un panorama nada prometedor.

Siendo sincero tengo que reconocer que tras 20 años de vivir en Panamá mi cuerpo ya se ha “tropicalizado” y que cada vez soporto peor el frío. Los primeros días en Valladolid fueron realmente duros para mí, con temperaturas mínimas cercanas a los 0 grados centígrados y máximas solo de 4 o 5. Cuando salía a correr me abrigaba por capas con todo lo que tenía como una cebolla, pero a pesar de eso, el entrenamiento era realmente desagradable porque sentía mucho frío en todo el cuerpo y mi único pensamiento era llegar a la casa.

El día antes de la prueba me desplacé hasta Valencia donde en teoría anunciaban una temperatura más benigna, al ser una ciudad bañada por el Mar Mediterráneo. El tren acumuló retraso y llegué ya de noche, por lo que lo único que me dio tiempo ese viernes fue a cenar y buscar mi alojamiento. Por fortuna encontré sitio a un par de minutos del centro de la ciudad, al lado mismo de la Plaza del Ayuntamiento.

Al día siguiente temprano fui caminando hasta la Ciudad de las Artes y las Ciencias, un complejo de edificios modernistas muy bonitos donde estaba ubicada toda la logística de la prueba. A esas horas ya gran parte de la ciudad estaba cortada con vallas de la carrera, y todo el circuito marcado con una línea azul continua en el pavimento. La ciudad respiraba running.








Mientras caminaba en dirección a la feria del corredor vi a alguien con ropa de deporte grabándose en un vídeo mientras hablaba a la cámara. Por un momento me fijé en su cara y enseguida me di cuenta de que me era conocido. Se giró y aproveché para saludarle, “hombre…, el mismísimo Martín Fiz”, uno de los atletas españoles más sobresalientes que llegó incluso a ser Campeón del Mundo y de Europa de Maratón. 

Con una leyenda del running mundial, Martín Fiz
Conversé un rato con él y se mostró contrariado por las condiciones climatológicas, especialmente por el fuerte viento racheado que soplaba debido a la borrasca Hugo. No solo los atletas élites saldrían en Valencia en busca de record del mundo, sino que otros muchos corredores acudían también a la prueba con el objetivo de obtener marcas personales. La mala climatología fue definitivamente un contratiempo muy importante para todos esos planes.

La Feria del Corredor estaba muy bien organizada pero no era como una feria habitual, ya que al ser un Campeonato del Mundo IAAF no tenía más que un par de patrocinadores con stands. No había por lo tanto donde comprar productos ni souvernirs de la carrera. 




Eso sí, la entrega de kits fue expedita y había muchísimos voluntarios atendiendo cualquier solicitud o duda. La verdad que desde el primer momento la organización nos hizo sentir realmente importantes. Había muchísimos corredores de todo el mundo, cada uno mostrando orgullosos sus banderas y haciendo de la feria una auténtica "Torre de Babel".





Después de las fotos de rigor, me regresé a mi alojamiento a descansar y comer algo, puesto que la prueba iniciaba a las 5.30 de la tarde. En esas horas previas empecé a tomar conciencia de que algo no andaba bien en mi cuerpo. Ya por la noche había tenido que pararme como en ocho ocasiones a orinar, con unas ganas enormes como que me lo iba a hacer encima, pero luego no lograba hacer casi nada. Pensé que podría ser una pequeña infección y no le di mayor importancia. De todos modos la mente me empezó a generar dudas. 



En la tarde y de camino a la zona de salida el clima se fue poniendo cada vez más frío, y el viento cuando te pegaba era realmente desagradable, presagiando que la competencia no iba a ser nada fácil. Una vez en las tiendas de guardarropa, las cuales eran una fila interminable de toldas muy bien organizadas por números, decidí con qué vestimenta correr. 



Me resultó muy llamativo ver a mi lado a atletas en camiseta de tirantes y shorts, y que yo a pesar de tener licra larga en las piernas, un compression en la parte superior, y hasta gorro y guantes, estuviera literalmente congelado. Cuando me puse a calentar noté una tremenda debilidad, y cada vez me di más cuenta de que mi cuerpo estaba descompensado. En esos momentos ya no había vuelta atrás, así que me metí en la zona de salida intentando protegerme del frío junto a otros corredores. 

Arco de salida
La prueba élite femenina inició a las 5.05 de la tarde, y 25 minutos después nos dieron la partida a los élites masculinos y primeros corrales. Yo estaba en el segundo corral, así que teníamos a los corredores de selecciones relativamente cerca. Después del pistoletazo nos empezamos a mover al comienzo lentamente, pero enseguida y debido a que la calle era ancha, pudimos correr sin agobios.

Salida de la  prueba (foto tomada de la Organización)
Me propuse ir cómodo hasta el kilómetro 10 y de ahí en adelante, y según respondiera el cuerpo, forzar el ritmo para ver hasta donde podría llegar. Enseguida me di cuenta de que me costaba un mundo rodar por debajo de 4 m/km, y que sufría muchísimo en las zonas de lluvia con el viento en contra.

Al kilómetro 10 me mantenía todavía cerca del ritmo previsto de 4 m/km, pero en vez de ir suelto como era mi objetivo, iba totalmente descompensado, sin fuerzas y tiritando. Desde ese punto a meta lo pasé realmente mal, los tiempos se me fueron al piso y no deseaba otra cosa que terminar. Salirme de la prueba no era una opción, así que gracias a los ánimos del público, y a que los últimos kilómetros fueron con el viento a favor, pude completar la prueba en 1h33.

No quería quedarme sin la foto de meta con la medalla, así que una vez conseguida la mochila, le pedí a otro competidor que me la tomara y puse la mejor sonrisa que pude. Como dice el refrán, “a mal tiempo buena cara”. 


Ya a esas horas comenzaba a anochecer y el frío era cada vez más intenso. Todavía no me explico como había corredores que después de llegar se quedaron conversando en la meta tomando cerveza que regalaba la organización. A mi lo único que me apetecía en esos momentos era un caldito de pollo bien caliente jajaja

Con las manos temblando pude cambiarme rápidamente de ropa y caminar hasta el hotel que estaba como a 30 minutos. Ese trayecto fue mortal. Iba en modo zombie. Después de ducharme me metí a la cama tiritando y con la sensación de que me hubiera pasado un tren por encima. Era tal el cansancio que me dolía cada parte del cuerpo, desde las pestañas hasta las uñas de los pies. Un agotamiento a otro nivel. Definitivamente algo no andaba bien con mi salud.

Para haceros corto el cuento, al día siguiente me regresé para Valladolid y cuando pude ponerme un termómetro estaba con 39.5 de fiebre. Así me pasé tres días controlando la temperatura hasta que fue bajando, tirado en cama sin fuerzas y sufriendo de molestias gastrointestinales. Mis dos hermanos médicos me dijeron que seguramente agarré un virus que me produjo ese cuadro, el cual demoró unos 10 días en irse del todo. Lo peor fue que durante ese tiempo en vez de tapas y cositas ricas de la madre patria, me la pasé comiendo exclusivamente arroz blanco y verdura cocida. Mientras estuve enfermo la verdad que tuve la moral y el ánimo por los suelos, sin querer saber nada de zapatillas y running, pero una vez recuperado, volví de nuevo a correr y a pensar en los próximos retos. Los corredores no tenemos solución jajaja !!!

También se desplazaron a correr a Valencia cuatro miembros de Cutarra Runners, -José Cárdenas, Luis Huerta, Esperanza Ruiz y Katty Tortoza-, adicional a Vidal Santana que está cursando estudios en España y también participó. Fue una lástima no poder coincidir con ellos durante o después de la carrera, pero la gran cantidad de corredores que había y la mala climatología no ayudaron a ello.

A continuación os copio el artículo que redacté sobre la prueba para la revista Sports & Health y que acaba de salir publicado en su edición de abril. 

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CAMPEONATO DEL MUNDO DE MEDIO MARATÓN VALENCIA 2018

El pasado 24 de marzo se celebró en Valencia (España) el IAAF Campeonato del Mundo de Media Maratón. La climatología no ayudó para que se obtuvieran buenos registros, ya que la borrasca “Hugo”, con lluvia y mucho viento, castigó a los más 14,500 participantes de 85 países diferentes que fueron de la partida. 

La salida y meta de la prueba se ubicó en la icónica Ciudad de las Artes y de las Ciencias, completando un recorrido urbano de 21 kilómetros en el que se congregó mucho público y hasta bandas de música para animar el paso de los corredores. 


En la rama masculina el keniano Geoffrey Kamworor mostró su dominio con un registro de 1:00:02, obteniendo su tercer título de campeón del mundo consecutivo. El podio lo completaron Abraham Cheroben de Bahréin y Aron Kifle de Eritrea. En la clasificación por equipos Etiopía se impuso a Kenya y Bahréin.

Por lo que respecta a las mujeres, la etíope Gudeta Kebede logró el record del mundo de la distancia en carrera de solo mujeres con 1:06:11, haciéndose acreedora a un premio de $50,000. En segunda posición arribó a la meta la keniana Joyciline Jepkosgei, poseedora del record del mundo de media maratón en carrera mixta. La también keniana Pauline Kamulu logró el tercer puesto. Por equipos se repitió el resultado de la categoría masculina, con Etiopía, Kenya y Bahréin en los primeros tres lugares.

Panamá estuvo presente en la prueba con seis corredores, incluyendo a Fernando Revuelta, Vidal Santana y Luis Huerta.


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Pues esto es todo por ahora, pronto estaré de nuevo disfrutando del calorcito de Panamá. Saludos y nos vemos en la Ruta!!!


FER

2 comentarios :

  1. Ohh Fer una pena que pillaras un virus y no pudieras correr a tope y disfrutar de los manjares de tu tierra !!
    Lo bueno es que ya estás bien!! será para la próxima!
    fuerte abrazo!
    bss
    Tania

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    Respuestas
    1. Muchas gracias amiga, sabes que un día coincidí con tu hermano en Panamá, mira que casualidad jajaja. Lo bueno es que habrá otras oportunidades, carreras no faltan. Beso fuerte,

      FER

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