22 agosto 2016

Circuito ASICS Panamá - Pacífico

Buen inicio de semana amig@s,

A falta ya de solo 20 días para la Maratón de las Flores en Medellín, la semana pasada fue la de más de carga, completando el sábado el último long run de 33 kilómetros y ayer corriendo los 10 kilómetros Asics en Panamá Pacífico.

Panamá Pacífico, lo que era la antigua base de Howard, es un área que no frecuento por el tema de la distancia y la dificultad de manejar con los tranques, pero que se asemeja bastante a Clayton, donde suelo realizar la mayoría de mis entrenamientos. Hace un par de domingos estuve por allá con Tere reconociendo la ruta de la prueba, y en verdad que toda la zona de Panamá Pacífico ha cambiado bastante, cada vez con más construcciones y facilidades para el visitante. Por fortuna, sigue conservando muchas zonas verdes y con frondosa vegetación, así que aún en un día soleado, es un buen lugar para realizar deporte. 


En cuanto a la carrera de ayer, era la tercera del Circuito Asics de calle, con distancias de 5 y 10 kilómetros. En las dos anteriores había congregado una gran inscripción por encima de los 1,000 corredores, así que se preveía de nuevo mucha gente compitiendo. Después de recoger a la "flaca", llegamos temprano y pudimos conseguir estacionamiento muy cerquita del área de salida-meta. Como anécdota, y a pesar de ser bastante organizado, al último momento y con todo listo no encontraba el chip de la zapatilla, pero tras unos minutos de exhaustiva búsqueda pude localizarlo.

Durante el calentamiento, y como sucede en estos casos, un placer saludar a tantos amigos y conocidos, así como también a corredores anónimos que me leen en el web y los medios donde suelo publicar. Yo no se si la gente me lo dice por quedar bien, pero a todos en teoría les gusta lo que escribo jajaja.


Puntualmente nos llamaron a la línea de salida, y fue un acierto pedir que solo los corredores más rápidos se ubicasen en la línea frontal, para así evitar dentro de lo posible cualquier caída o accidente. Las dos distancias salimos al mismo tiempo, y obviamente los de 5 kilómetros aceleraron el ritmo desde el primer metro. 


La ruta me gustó mucho, y se dirigía desde los edificios principales por toda la calle central hasta la plaza donde está el gimnasio Power Club. Allí se tomaba una lomita para hacer el primer retorno, tomando los de los 5 kilómetros el camino de vuelta directamente a meta, y completando otros 5 kilómetros los de la distancia larga por una zona de atrás muy tranquila. Esta parte era nueva, ya que en años anteriores se realizaba el último tramo de los 10 kilómetros por el área trasera del aeropuerto. Esa zona de las bodegas, aún siendo segura y amplia, no tenía mucho atractivo para el corredor, ya que era la típica calle de polígono industrial, bastante desolada. En cambio la variante de este año era mucho más agradable, un área con bastante vegetación y con numerosos giros y retornos que permitían llevar perfecto control de la prueba, tanto de los corredores que iban por delante, como de los que iban por detrás de uno. Si que es verdad que tenía algunas lomitas adicionales, lo que no facilitó buenos registros, pero las subidas estaban para todos, y puestos a elegir, al menos yo prefiero esta ruta.


Volviendo a la carrera, al primer kilómetro me pitó el Garmin en 3.31, y para esos momentos llevaba delante fácilmente como a 30 corredores, algunos de ellos obviamente de 5 kilómetros. Pensé para mí que yo a ese ritmo no iba a aguantar toda la prueba, así que me lo tomé con calma con la esperanza de ir recuperando puestos. Así fue, y poco a poco pude ir superando corredores, hasta juntarme con la colombiana Raquel Agudelo que iba de puntera de las féminas. 


Por momentos quedamos un grupo de cuatro y nos ayudamos en lo que pudimos para mantener el ritmo, aunque ya en la parte final eso fue el sálvese quién pueda jajaja. La verdad fue bonito poder cruzarnos unas cuantas veces y saludarse con la gente, aunque solo fuera levantando el pulgar o con unas palabras entrecortadas por el jadeo de la respiración.

En la rama masculina el ganador fue el colombiano Ararat con 33.10, seguido del "zorro" Vega y el venezolano Semprun. La colombiana Agudelo fue la ganadora en mujeres con 38.06, siendo segunda la venezolana Sanhouse y de tercera Contreras. Muchas felicidades a los ganadores y a todos los demás corredores que alcanzaron sus metas.


Por mi parte, puesto 13 de la general con 37.59 (uyyyyy jajaja), y cuarto en mi categoría de 40-49 años, por detrás de tres grandes atletas como son el venezolano Semprun, el keniano Nagori y el italiano Conti. Medalla de "chocolate" como se dice en estos casos, pero al menos gané motivación para buscar seguir mejorando. Siendo sincero, no sentí pesadas las piernas ni cansancio de los fondos que estoy haciendo, así que no hay excusas que poner. Lo cierto es que analizando los resultados de las pruebas anteriores, en esta oportunidad el subir al podio estuvo muy caro.


La organización como es tradicional estuvo a cargo del Club Corredores del Istmo, y creo sacaron muy buena nota en la mayoría de los principales aspectos, incluyendo ruta, seguridad e hidratación. El único inconveniente se presentó con el tiempo de carrera, ya que hay un desfase con el tiempo real porque debieron poner a correr el sistema como un minuto antes de la partida. De todos modos teniendo el tiempo chip, cada corredor puede saber su tiempo exacto en la carrera desde que cruzó la alfombra. En los siguientes enlaces podéis consultar los resultados y también algunas fotos que ya están circulando por las redes.







Fuerte abrazo para tod@s y nos vemos en la Ruta!

FER

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