06 junio 2016

El Sacrificio de ser Corredor

Buen comienzo de semana amig@s,

Muy buenos entrenamientos estos días pasados. El sábado fondito con mi amigo Patrick de 16 kilómetros y luego piscinita para soltar piernas. Ayer con el grupo de Fernando Blanco por Clayton una hora y media, y después otra nadadita para dejar la musculatura en orden. El único inconveniente un ligero resfriado que me ha atacado la garganta y la nariz, pero confío no dure más que unos días.

En cuanto a los escritos que publico, os comparto el último que apareció ayer en LA ESTRELLA DE PANAMÁ, con relación a los sacrificios y privaciones que conlleva el ser corredor en Panamá. Podéis consultar el artículo en la web del diario en este ENLACE, ver la página completa en la imagen inserta a continuación, o como texto sencillo al final de la entrada.

Corredores y sus sacrificios

Saludos y nos vemos en la Ruta!

FER


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SER CORREDOR EN PANAMÁ, SINÓNIMO DE SACRIFICIO

Los corredores están considerados entre los deportistas más sacrificados y constantes, con gran capacidad de voluntad y fuerte espíritu de superación. Aunque esto anterior aplica de manera general a todos los runners, ser corredor en Panamá conlleva adicional otra serie de condiciones que convierten la práctica del running en una exigente disciplina, en la que se han de sacrificar por ejemplo muchas horas de descanso, ocio y vida familiar. Y es que detrás de las fotos sonrientes llegando a meta y las medallas colgadas en el pecho, hay mucho más esfuerzo del que a primera vista se percibe. Clima caluroso, lluvias frecuentes, pocas instalaciones donde correr, falta de descanso o enfermedades y lesiones, son algunas de las dificultades que los corredores deben superar en el día a día.

HORA DE MADRUGAR

Los corredores de Panamá en un gran porcentaje prefieren la madrugada y las primeras horas de la mañana para realizar sus entrenamientos. Entrenar a primera hora del día obliga a uno a acostarse antes, pero genera más constancia y regularidad. Ejercitarse en las primeras horas del día tiene muchos puntos a favor, ya que el deportista siente menos desgaste y deshidratación, y puede completar sesiones de ejercicio de mayor duración. Las estadísticas también certifican que a partir del mediodía y en las tardes es cuando con mayor frecuencia se producen tormentas eléctricas y lluvias intensas, lo que condiciona muy negativamente la realización de ejercicio al aire libre. El momento crítico para los corredores que realizan sus prácticas en la madrugada es levantarse de la cama, y vencer la tendencia inicial a apagar la alarma para seguir durmiendo. Son segundos durante los cuales nuestra mente encuentra, e incluso inventa, excusas de las más variadas para convencerse a uno mismo de que es mejor quedarse metido en la tibieza de las sábanas. Creo, no importan los años que uno lleve corriendo, que todos los corredores estamos sometidos a esta tentación, y en ocasiones sucumbimos finalmente a ella. Hay que tener mucha fuerza de voluntad para levantarse de noche, sobre todo durante los fines de semana, cuando incluso se madruga más para completar corridas de mayor duración. Todos estos elementos provocan que gran parte de los corredores locales experimenten usualmente cansancio y la necesidad de dormir más horas, lo que en el largo plazo puede afectar a la salud de la persona si no se compensa.

TIEMPO DE OCIO

Acostumbrados a horarios en los que las obligaciones laborales y familiares acaparan prácticamente nuestra agenda, no podemos pretender tener mucho más tiempo para ocio del que dediquemos a realizar nuestros entrenamientos. Esos serán nuestros momentos, y deberemos disfrutar de ellos. Y es que hay obligaciones que no podemos dejar de lado, como por ejemplo llevar a los hijos al colegio, cumplir con un horario de entrada y salida del trabajo, o hacer mandados y diversas tareas domésticas, aderezado todo ello con los molestos tranques vehiculares. Es frecuente que este agitado ritmo de vida termine por afectar al entorno familiar y social, ya que el corredor tendrá la tendencia a anteponer sus intereses y necesidades sobre los de su pareja, familia y amigos. Obvio tendremos que sacrificar ciertas cosas e intereses en favor de nuestra afición, pero debemos ser conscientes de que nadie nos obliga a ello, y somos unos privilegiados por poder hacer lo que nos gusta.

CLIMA EXTREMO

A nadie se le escapan las especiales condiciones climáticas de nuestro país, a diferencia de las cuatro estaciones bien diferenciadas que se suceden en otras latitudes. La temperatura se mantiene durante todo el año en la ciudad capital y la mayoría de la República en una horquilla que oscila entre los 26 a 36 grados centígrados, dependiendo de la hora del día. En cuanto a la humedad, de igual modo en el Istmo contamos con un porcentaje que en gran parte del territorio, especialmente cerca de los cuerpos de agua, supera sobradamente el 90%. La conjunción de ambos factores eleva la sensación térmica para el deportista que quiere ejercitarse al aire libre, como son por lo general los corredores, complicando mucho el poder mantener de manera constante durante sus entrenamientos y competencias un correcto desempeño. Resulta sorprendente para los corredores foráneos que acuden a nuestro país por primera vez soportar estas condiciones, y se maravillan de que los locales tengamos que hacer frente a las mismas a diario, con el sacrificio que ello conlleva. En la práctica, el calor y la humedad se manifiestan en forma de sudor en el cuerpo y uniforme del corredor, el cual comienza a sentirse a los pocos minutos de comenzar el ejercicio. Es necesario recordar que con el sudor no solo se pierde agua sino también sales minerales, fundamentales para el correcto funcionamiento de nuestro organismo y sistema muscular. El agua y las sales perdidas deben ser recuperadas de manera progresiva mediante una hidratación adecuada, complicando generalmente la logística del corredor y obligándole a portar botellas, cinturones de hidratación y similares. El calzado es otro elemento que más pronto que tarde comenzará a retener líquido, volviéndose cada vez más pesado e incrementando para el corredor la desagradable sensación en cada zancada de llevar los pies encharcados.

DIETA BALANCEADA

Comer está catalogado como uno de los grandes placeres de la vida, y cada vez un mayor porcentaje de la población compensa mediante esta actividad las frustraciones que les genera su vida laboral, familiar o social. Muchas personas se inician en el running como una forma para perder peso, pensando que básicamente con la realización de ejercicio serán capaces de obtener una gran rebaja de libras en su cuerpo. La tendencia que marcan actualmente los nutricionistas está orientada a que la pérdida de peso de una persona dependerá directamente en un 80% de adoptar una dieta balanceada más sana y que aporte un menor número de calorías, completada en un 20% con la realización de ejercicio físico. Lamentablemente y como dice el refrán, “lo más rico suele ser lo que más engorda”, y como sucede en otros aspectos de la vida, bastará seguramente con que nos prohíban o limiten algo para que nuestra apetencia hacia ello se incremente. En estos casos será necesario tener una gran fuerza de voluntad para superar las tentaciones que periódicamente se nos presenten. Incluso para aquellos corredores cuyo objetivo principal no sea la pérdida de peso, sino el obtener una mejora de sus registros o completar una mayor distancia, llevar un control de lo que ingieren y en la cantidad que lo hacen tendrá vital importancia. Por ello en ocasiones deberán abstenerse de determinados tipos de alimentos y bebidas –incluyendo alcohólicas-, sobre todo en las épocas pre-competición. 

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