07 abril 2016

IV Maratón Internacional de las Américas

Hola amig@s,

Este pasado domingo estuve participando en la IV edición de la Maratón Internacional de las Américas, un evento que se ha ido trasladando de fechas desde finales de año hasta su actual ubicación en la época de verano. Ya había sido de la partida en las dos primeras ediciones, y en la del año pasado me quedé por fuera solo por causa del inoportuno esguince de tobillo que me hice dos semanas antes en el trail del Valle de Antón. 


Nunca había corrido en los 16 años que llevo en Panamá una maratón en la época de verano, ya que por tradición siempre los eventos de esta distancia se programan a nivel local en la segunda parte del año. Tampoco había tomado la partida en un evento de 42 kilómetros a una hora en principio tan inusual como las 4 de la madrugada, por lo que en verdad me enfrentaba a una nueva experiencia.

Llegaba algo corto de preparación pero con ganas de sumar una nueva prueba al palmarés, aunque un fuerte resfriado me dejó la semana previa con muchas dudas, incluso de ser de la partida. Pudo más el deseo de no perderme de nuevo este año la carrera que los virus, y en la madrugada del domingo me junté en la línea de salida con el resto de los competidores que partíamos en la primera tanda: los de 42, 30 y 21 kilómetros. Los participantes de 10 y 5 kilómetros iniciarían posteriormente a las 6.00 am.


El recorrido iniciaba en los estacionamientos del hotel Miramar, y desde allá había que completar un loop hasta el retorno antes del mercado del marisco, y volver a pasar por el hotel. Luego la ruta se dirigía a Multiplaza, Atlapa, Coco del Mar, Panamá Viejo y la entrada a Costa del Este, donde se hacía un nuevo retorno. Regresando por la misma ruta se volvía al Miramar, punto de llegada para la media maratón, y el resto de las distancias continuábamos por la Cinta Costera en sus tres fases, hasta el estadio Maracaná. En ese punto se continuaba hasta Amador, en teoría hasta un letrero ubicado en el causeway después del Biomuseo, donde se hacía un nuevo retorno, y se regresaba por el mismo camino al Miramar, donde estaba situada la meta. 


Una vez dada la salida, y sabedor de mis limitaciones, me propuse correr a ritmo cómodo, mas lento incluso que el de los entrenamientos de fondo controlados que había realizado en los meses previos. Tuve la fortuna de juntarme en un buen grupo con tres corredoras, -siempre rodeado de mujeres jajaja-, las colombianas Luz Billada y Carmenza Morales, punteras en los 42 kilómetros, y la venezolana Susana Guillén, que iba de líder en los 30 km. Los kilómetros fueron pasando rápidamente y así nos mantuvimos en buena armonía hasta el retorno en Costa del Este. La distancia estaba señalada km por km con unos grandes carteles pegados en el suelo, pero desde el punto de retorno comenzamos a percatarnos de que había casi una diferencia de un kilómetro de más entre lo que ellos marcaban y la distancia medida por los GPS. Me puse a pensar que en la madrugada cuando yo bajé a la ciudad pasé por esa zona y vi un pick up poniendo conos del otro lado del viaducto de Chanis, incluso más allá del cruce con la Santa Elena, pero en realidad giramos mucho antes donde nos indicaron.


De regreso al Miramar los corredores de media maratón que eran la gran mayoría se desviaron a meta y nos abandonaron, quedando ya solo los de las distancias de 42 y 30 kilómetros, que entre ambos sumábamos poco más de 60 atletas. Esa segunda parte de la carrera se hizo bastante dura por las condiciones ambientales, con el calor y la altísima humedad presente a lo largo de toda la Cinta Costera. A la altura del Maracaná comencé a cruzarme con los corredores que iban en la punta, todos ellos extranjeros, los cuales iban ya de uno en uno buscando los kilómetros finales. En ese punto yo también me había quedado ya descolgado de las atletas colombianas y sentía me faltaba el aire. Al llegar a la zona de la rotonda del Biomuseo vi que los corredores que iban por delante tomaban allá el retorno, y de hecho parecía que así debía de ser pues los conos así lo marcaban. De nuevo perplejidad porque no era eso lo que figuraba en el mapa, aunque en esas circunstancias como es lógico, creo que nadie de los punteros siguió de frente buscando el teórico cartel que debía estar más adelante.

Iniciamos el tramo final y en esa parte mi ritmo se vino al piso, por lo que me propuse terminar la prueba sin mayores objetivos. Poco a poco fui completando kilómetros mientras me iban adelantando algunos corredores que también se veían exigidos y castigados por el inclemente sol de cara en la parte de la CC3 y del viaducto marino, donde no hay literalmente un metro de sombra. En los kilómetros finales se me agarrotó la musculatura y me vi obligado a caminar algunos tramos, algo que de partida no deseaba hacer. Llegando ya al Miramar me indicaron que había que pasar al otro paño para entrar a meta, pero una persona que parecía de la organización me ordenó que fuera hasta el viaducto de Extreme Planet. En este mismo punto es donde hace dos años en esta misma prueba nos equivocaron y al grupo en el que iba nos hicieron hacer un kilómetro de más, así que no estaba nada convencido de que el "voluntario" tuviera clara cual era mi ruta. Miré el garmin y todavía no marcaba 39 kilómetros, así que eso finalmente me convenció de que realmente todavía faltaba un último loop que completar. Al llegar al viaducto no había nadie allí que indicara nada, si ir por arriba, si ir por abajo o si ir por un lado, y por detrás de mí tampoco se veía venir a nadie en la distancia. Finalmente regresé del famoso loop y pude alcanzar la meta ya con el tanque de reserva en tiempo oficial de 3.35.17, puesto 18° de la general, y cuarto de los atletas locales. 


La prueba en su distancia reina fue ganada de manera solvente por el venezolano Pedro Mora con 2h27, siendo secundado por los colombianos Eliseo Nuñez y Luis Cardona. En la rama femenina la colombiana Luz Bibiana Billada se hizo con la victoria con 3h16, por delante de la también colombiana Carmenza Morales y la venezolana pero residente en Panamá Yennis Sanhouse. Felicitaciones a tod@s los ganadores y al resto de competidores que tuvieron el valor de enfrentarse a esta exigente prueba.

Primera página de los resultados

Los resultados oficiales completos de todas las distancias están disponibles en el siguiente enlace:


En cuanto a la organización de PANAMA RUNNERS, entiendo que se trata de una prueba compleja y que conlleva una logística nada sencilla, pero se volvieron a repetir deficiencias muy graves en lo que respecta a la definición, marcación y control de la ruta. Creo que un evento de este tipo que aspira a ser masivo y figurar en los calendarios internacionales, debe de ponerle mucha mayor atención a diseñar un recorrido claro y detallado con, no digamos meses, pero si semanas de antelación. El mapa único que contemplaba las cinco distancias y que se circuló en la propia semana de la prueba,  no estaba a la altura de lo que se espera de una competencia de estas características, ya que era confuso, sin detalle y no permitía ampliarlo porque se pixelaba como podréis comprobar. 

Siempre que hay problemas con la ruta se dice con razón que "los corredores tienen la responsabilidad de conocer el recorrido con anterioridad", pero en este caso eso se dificultaba enormemente. Sugiero a la organización que este aspecto se lo encargue a alguien que se dedique a ello profesionalmente, y se elaboren diferentes mapas según la distancia a recorrer, porque de otro modo juntar en una sola imagen cinco circuitos, incluyendo giros adicionales para completar la distancia, lo convierte en un total enredo. Yo estudié el mapa con el máxime detalle que pude y consulté sobre la ubicación de los retornos con el propio organizador, pero de nada eso sirve si al momento de la carrera los puntos de retorno no están ubicados donde en teoría deberían estarlo, y cada corredor al final toma la decisión de donde girar ante la falta ya no de jueces, sino de un simple voluntario que de indicaciones precisas y sobre todo se haga respetar. No puede ser que en el último loop la mayoría de los corredores no hizo caso al personal de la organización y se metieron a meta directos, mientras que otros nos comimos un kilómetro adicional. Yo en esa vuelta por ejemplo perdí dos puestos.

Como consecuencia de todo esto anterior, y por los comentarios que se han publicado en las redes, casi ninguno de los corredores llegó a completar la distancia correcta, y de ahí los buenos tiempos obtenidos, que en definitiva no sirven para nada porque no se corresponden con la realidad. Así los 10 kilómetros se convirtieron en solo 9, los 21 kilómetros en 20 escasos, y los teóricos 42 kilómetros del maratón para la mayoría solo fueron 39, o 40.5 para aquellos que nos desviamos hasta Extreme Planet y no tomamos el primer retorno de entrada a meta. Finalmente casi todos nos conocemos y no hubo entiendo mayores problemas, pero si ello hubiera afectado a la premiación con dinero de por medio, de seguro habría habido algunos reclamos y se hubiera enrarecido mucho un ambiente que en teoría debe ser de armonía y celebración. En los 30 kilómetros desconozco como les fue a los participantes con la medición, pero si alguien quiso acortar lo tuvo bien sencillo porque el cartel de giro estaba sin supervisión en medio del viaducto marino. Igual sucedió con el letrero de retorno de 42 kilómetros, el cual me han confirmado estaba sin personal de control en el Causeway de Amador, y hasta donde entiendo muy pocos de los corredores debieron llegar.


Todos los demás aspectos de hidratación, medalla, premiación y logística estuvieron bien y dentro de lo esperado, pero las deficiencias de recorrido y control de ruta antes mencionadas son un lastre para que este evento se convierta en masivo para ediciones futuras. Y es que la mayoría de los corredores compite buscando una determinada marca, y si la distancia no se acerca a la real, o cada uno corre una diferente, acaban frustrados y no regresan. Quiero que el organizador entienda estos comentarios como constructivos, y ponga su mira en solucionar estos problemas en futuras ediciones.

Para finalizar, un millón de gracias a tod@s los que me apoyasteis durante la prueba, así como las semanas previas durante el periodo de entrenamiento. También a los fotógrafos que estuvieron dando cobertura a la carrera, cuyas fotos se pueden consultar en los siguientes enlaces:







Nos vemos en la Ruta!

FER


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