22 noviembre 2015

Maratón Montes Torozos

IV Maratón Montes Torozos

30 km en grupo, 42.195 metros para disfrutar


Hola amig@s,

De regreso ya en Panamá después de un mes de viaje por Europa. Aunque las vacaciones en teoría deberían ser para descansar, no he parado más de cuatro días en el mismo sitio, así que he acumulado bastantes kilómetros en desplazamientos, y dos maratones más completadas, la de Oporto en Portugal de la cual ya os compartí la crónica, y la de los Montes Torozos en la provincia de mi natal Valladolid en España. Nunca había corrido antes dos maratones en fines de semana consecutivos, aunque es algo que para muchas personas como he podido comprobar resulta bastante usual por Europa.

Maraton Montes Torozos

Esta cita era una de esas imperdibles para mi, pues mi hermano Carlos partía con la intención de completar su maratón número 100 desde que se iniciará en este mundillo en el año 1983. Por el camino 32 años, toda una vida en la que con algunas lagunas por diferentes motivos (familia, trabajo y salud), recorrió 15 países y puso siempre ilusión y sacrificio por alcanzar la meta. De hecho Carlos fue el culpable de que yo debutara en esta distancia de una forma totalmente bizarra e improvisada en el maratón de Valladolid de 1987 (ver crónica).


Maraton Montes Torozos

El Maratón Montes Torozos es en verdad una prueba con un carácter netamente popular, en el que el aspecto competitivo queda en un segundo plano. Y es que según la propia organización, esta prueba busca tres objetivos: disfrutar de esta mítica distancia en compañía en un entorno diferente; ayudar a los que siempre han querido pero nunca se han atrevido con la distancia; y dar a conocer una zona poco conocida: los pueblos de los Montes Torozos.

Una característica que la hace especial, es que los primeros 30 kilómetros se corren en grupos, según marcan unos pacers de la organización perfectamente identificados. Después del kilómetro 30, la carrera si queda abierta y ya cada corredor completa los 12 kilómetros finales al ritmo que desea. En esta edición los grupos establecidos por la organización fueron de 4:45min/km, 5min/km, 5:30min/km, 6:00min/km y 6:30min/km, y precisamente mi hermano y su amigo Miguel fueron designados como pacers del último grupo.

Otro detalle curioso es que el circuito es siempre el mismo por los Montes Torozos, pero cada año la organización va cambiando el sitio de partida y meta, alternándolo entre los diferentes pueblos por donde pasa la ruta. 

Maraton Montes Torozos
Torrelobatón desde el aire

Maraton Montes Torozos
Castillo de Torrelobatón
Para esta cuarta edición, le tocó este honor a Torrelobatón, pequeño enclave que no llega a los 600 habitantes, pero famoso por su histórico castillo del siglo XV. De Torrelobatón el recorrido se dirigía a Castrodeza, para luego pasar por Wamba, Peñaflor de Hornija, San Pelayo, y finalizar de nuevo en Torrelobatón. En cada uno de estos pequeños pueblos la ruta hacía varios zig-zags por sus calles principales con el objetivo de integrar a sus habitantes a la prueba, lo cual facilitaba también la tarea de seguimiento de familiares y personal de apoyo.

Maraton Montes Torozos

Cuando llegamos a Torrelobatón estaba completamente sumergido en niebla, vamos, que "no se veía un pimiento", algo que no me pareció extraño y recordaba de mis épocas en que montaba bicicleta por todos estos valles y páramos. Esta zona de Castilla es muy bonita, y en cada época del año cambia su aspecto según van floreciendo los diferentes cultivos en los campos. 

La hora de salida estaba programada para las 9.00 am, pero se nos informó que para garantizar la seguridad de los participantes y debido a la niebla, la Guardia Civil dio instrucciones de esperar una hora. Creo la organización hizo bien en no cuestionar este atraso, aunque todos sabíamos que esa niebla no iba a levantar "ni de coña", pero hubiera sido peor ponerse a discutir y que al mando de turno se le cruzaran los cables y suspendieran definitivamente el evento.

Maraton Montes Torozos
La familia apoyando
Aunque no tuve un termómetro a la mano creo que la temperatura debió estar por los 4 o 5 grados centígrados, lo que para mi fue como estar en el Polo Norte jajaja. Y es que después de 16 años viviendo en Panamá, mis huesos ya no soportan el frío. Como hombre prevenido vale por dos, me vestí para la ocasión con toda la ropa que pude, dejando solo al descubierto una pequeña parte de la cara, lo justo para poder ver y respirar. Con todo y esa capa de ropa, mientras esperábamos la salida tuve que estar dando saltitos, porque notaba se me congelaban las "pelotillas". A las 10.00 finalmente nos congregaron, y tras guardar un respetuoso minuto de silencio por las víctimas de París, nos dieron la partida desde el patio del propio castillo. 

Maraton Montes Torozos

Enseguida conformamos el grupo que íbamos al ritmo de 6.30 m/km con mi hermano Carlos, su amigo de Orense Miguel Martínez, el madrileño de las moléculas algodoneras Javier Hernández, y un servidor. Desde el primer metro nos rodearon bicicletas con voluntarios de la organización, cuidando tanto nuestro frente como la espalda, y dando todo el apoyo que íbamos necesitando.

Maraton Montes Torozos
En todo momento corrimos protegidos por voluntarios en bicicleta y vehículos de apoyo
Correr entre la niebla nos impedía ver el paisaje y la ruta, pero al mismo tiempo nos sentíamos como caballeros templarios saliendo de entre la niebla corriendo por esta tierra de castillos e históricos edificios. Gracias a los GPS fuimos clavando el paso, superando en la parte inicial una primera zona de ascenso desde el valle hasta el páramo que se hizo bastante larga. De todos modos creo nos vino bien afrontar en esta primera parte de la prueba las subidas más duras, mientras que en la segunda el recorrido fue mucho más llevadero.

Maraton Montes Torozos

Adicional a la organización, contamos durante toda la ruta con el apoyo de la familia, ya que nos iban dando seguimiento en el carro Raquel, la mujer de Carlos, mi sobrino Carlitos y su novia Leti, y Merce, la mujer de Miguel. Para la ocasión habían preparado también unos carteles, y en cada uno de los puntos donde se ubicaron en la ruta nos dieron tremendos ánimos y apoyo. 

Nuestro cuarteto fue completando kilómetro tras kilómetro sin contratiempos, compartiendo anécdotas y con buen paso, cumpliendo el objetivo de ritmo. Cada cinco kilómetros la organización tenía establecido mesas de avituallamiento, y adicional a la bebida y alimentos que nos ofrecían, eran continuos sus gritos de aliento. Como dato curioso y que jamás me había pasado, tuve que parar hasta cinco veces a vaciar la vejiga durante la prueba, y eso que no había hecho una sobre hidratación los días anteriores como es habitual en Panamá, ni tampoco tuve necesidad de beber en las estaciones hasta que cumplimos la media maratón.

Maraton Montes Torozos
Carlos corriendo su maratón #100 con el dorsal #100, otro detalle de la organización
Al paso de los pueblos, adicional a nuestros familiares, algunos lugareños salían de sus casas y de los bares a aplaudir entre la niebla, la mayoría supongo sin entender mucho que hacían esos tip@s un domingo a esas horas corriendo con ese clima. Y es que en estos pequeños pueblos donde el tiempo parece que se ha detenido, debimos ser una enorme atracción. 

Las piernas poco a poco fueron sintiendo el paso de los kilómetros, pero nos mantuvimos los cuatro del grupo hasta pasar por el cartel del km 30 después de una subida que se hizo bastante pesada. De allá teníamos ya solo 12 kilómetros hasta meta, y todo era cuestión de mantenerse enfocados y no arrojar la toalla. Ya en la parte final Javier tomó algo de ventaja, y por nuestra parte alcanzamos a algunos de los participantes que se fueron descolgando del grupo precedente. Así entre chistes de "Chiquito" y confesiones variopintas, logramos engañar al cansancio y felices alcanzamos el kilómetro 42 antes de afrontar el último repecho que daba acceso a la meta en el castillo.

Maraton Montes Torozos
Emotivo e histórico momento
En esos metros finales toda la tensión acumulada se liberó, y creo los tres nos emocionamos al punto de soltar algunas lagrimillas, llegando agarrados de la mano en 4h43 dentro del tiempo de corte. Los resultados completos los podéis consultar en este LINK.

Maraton Montes Torozos
Orgulloso de mi hermano
Carlos cumplió con creces su objetivo, llegando a la cifra de 100 maratones completadas, y rebajando en tan solo una semana 40 minutos sobre el tiempo que había logrado en Oporto, todo ello bajo unas condiciones climáticas adversas y con un recorrido de un complicado perfil diente de sierra. La verdad que es un orgullo tenerte como hermano, y para todos eres un ejemplo de amor al deporte como una forma de vida.

Maraton Montes Torozos
Nada más cruzar la meta, unas sopas de ajo calientes para entrar en calor
Por supuesto se me quedan muchas cosas en el tintero, pero con los días los recuerdos irán tomando su espacio en mi memoria. Antes de terminar me gustaría agradecer a toda la familia que estuvo dando su incondicional apoyo, a mis compañeros de grupo Carlos, Miguel y Javier, y a todas las personas anónimas que nos animaron en los diferentes pueblos. 

Maraton Montes Torozos
"No soy una moda, soy una leyenda, 1983-2015". "Yo le acompañé", las camisetas que les regalaron los hijos a Carlos y Raquel
Mención especial merece la organización del evento. En 40 años de "darle a la zapatilla" he competido en cientos de pruebas en diferentes países, y realmente la organización se merece un 10, desde el director del evento hasta el último voluntario que estaba en la ruta. Debemos apoyar este tipo de eventos que anteponen el bienestar del corredor y satisfacer sus necesidades sobre todo lo demás, en contra de lo que suele ser habitual en los últimos tiempos donde el énfasis se suele poner en obtener un beneficio económico. Obviamente al vivir en Panamá la distancia va a ser un problema para poder estar presente en futuras ediciones, pero de otro modo sería una prueba fija en mi calendario. De nuevo muchas gracias por hacernos sentir atletas.

Maraton Montes Torozos

Maraton Montes Torozos
Reseña en El Norte de Castilla
Antes de terminar, os comparto este LINK donde podéis leer la crónica que Carlos subió en la web de su club el TrotADAS.

Fuerte abrazo, y como siempre digo, nos vemos en la Ruta! (claro, si no hay niebla jajaja).

FER

2 comentarios :

  1. ¡Qué orgullo fue poder correr de nuevo contigo, querido Fer!, como tú dices, ¡qué pena que la distancia nos impida disfrutar más a menudo de estas experiencias deportivas!

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    1. Las experiencias deportivas molan, pero más las gastronómicas jajaja, quiero volver a Guimaraes :)

      Abrazos Carlangas

      FER

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