24 junio 2014

Geobiología

MEDICINA DEL HABITAT


Buenos días amig@s:

En esta oportunidad os traigo un escrito sobre la Geobiología, y el estudio de cómo afectan las radiaciones (ya sean naturales o artificiales), a nuestra salud. Me pareció un tema muy interesante, y creo que no se le ha dado la importancia que merece, seguramente por motivos comerciales y económicos de grandes multinacionales. 

Podéis ver el artículo principal en LINEA en la web del propio diario, la página completa en la imagen inserta a continuación, o como texto simple al final de la entrada.

Geobiologia

Fuerte abrazo y nos vemos en la Ruta!

FER


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GEOBIOLOGÍA, Medicina del Hábitat

La ubicación y orientación de nuestro hogar y centro de trabajo ya no son decisiones que dependen exclusivamente de preferencias personales, motivos económicos o tendencias decorativas. La Geobiología cobra cada vez mayor importancia.

En la época de los Romanos, cuando estos buscaban ubicaciones para emplazar nuevos asentamientos, lo hacían de un modo planificado buscando ciertas características en el terreno. Por supuesto debía de ser una zona defensiva, preferiblemente en alto, para facilitar la vigilancia y contrarrestar posibles ataques. De igual modo, la cercanía a una fuente de agua como un río, o un sitio de acopio de materiales de construcción como una cantera, eran elementos fundamentales para garantizar la factibilidad y permanencia a futuro del asentamiento. Pero para que un emplazamiento fuera el indicado debía de tratarse de un área salubre, para lo cual los Romanos analizaban los cadáveres de animales que encontraban muertos buscando descartar patologías que indicasen la existencia en el terreno de condiciones nocivas para el desarrollo de una vida en grupo. Por ello podemos considerar a los Romanos como un pueblo precursor de la Geobiología, en su concepto de ciencia que estudia la salud y el bienestar de las personas en relación a su entorno y hábitat.

TIPOS DE RADIACIONES

La Geobiología tiene como objetivo determinar y cuantificar los efectos nocivos de las radiaciones, las cuales pueden ser de dos tipos, naturales o artificiales.

Las radiaciones naturales emanan de la tierra, y pueden tener un origen geofísico como son los casos de las fallas geológicas y aguas subterráneas, redes geomagnéticas o la radiactividad ambiental. Respecto de las aguas subterráneas y fallas geológicas, la Geobiología defiende que pueden provocar alteraciones en el campo magnético y eléctrico de nuestro entorno y afectar negativamente a  nuestra salud. Las redes geomagnéticas por su parte hacen referencia a mallas invisibles que cubren toda la superficie terrestre, originándose sobre todo en las zonas de cruce de las cuadrículas áreas geopatógenas. Las personas deberían alejarse en lo posible de estas áreas, y sobre todo no vivir o trabajar en ellas, pues la permanencia de muchas horas tendría efectos contraproducentes para su bienestar.

Las radiaciones artificiales por su parte proceden de muy diversas fuentes, como las antenas de telefonía y repetidores de TV, transformadores y líneas de transmisión, routers Wi-Fi, microondas, computadoras, o celulares que crean contaminación eléctrica y electromagnética. Jamás el ser humano había estado sometido a tal cantidad y volumen de radiaciones, y ante exposiciones prolongadas a las mismas se vienen diagnosticando cada vez más casos de disfunción del sistema inmunológico, adicional a otras patologías como trastornos del sueño, ansiedad o depresión. Tampoco hay que olvidar que el corazón y el cerebro funcionan con impulsos eléctricos, por lo que son muy sensibles a los campos electromagnéticos.

GEOPATÍAS EN ANIMALES Y PLANTAS

Las radiaciones mencionadas no solo afectarían a las personas sino también a animales y plantas. Con relación al mundo vegetal, pareciera que la existencia de agua en el subsuelo sería indicio de una buena ubicación por ejemplo para establecer un cultivo o huerto, pero sucede que hay casos en los que de manera reiterada esa presencia de acuíferos provoca de manera inexplicable el efecto contrario, y las cosechas no prosperan a pesar de los mejores cuidados. Si bien podemos ser escépticos respecto de la influencia de las radiaciones y el entorno en cultivos y jardines, mucho más tangible resulta en el caso de animales. Casi todas las personas que tenemos mascotas hemos podido apreciar cómo se comportan ante situaciones que pasan en principio desapercibidas para nosotros, muchas veces anticipando el peligro y la necesidad de tomar precaución. Así ante desastres naturales es sabido que los animales son una señal de alarma, y huyen del área afectada incluso con horas de antelación a que las personas detectemos con instrumentos científicos esas alteraciones.

Respecto de los animales existe la curiosidad de que la mayoría de las especies como es el caso de perros, caballos, ganado, o las aves buscan de modo natural vivir en zonas sin geopatías, mientras que exclusivamente los insectos y los gatos prefieren zonas donde hay mayor nivel de radiación. Siguiendo esta idea se ha podido comprobar que el volumen de producción de miel es mayor en una colmena situada en una zona de confluencia de radiaciones, así como que los gatos presentan una gran resistencia a la radioactividad.

De lo dicho, si tenemos un terreno amplio donde queremos ubicar una casa o establo, preferiremos aquel en el que los animales de manera natural permanecen el mayor tiempo, y donde las flores y la vegetación crezcan con mayor profusión.

GEOBIÓLOGOS

Los Geobiólogos se especializan en medir las radiaciones en los lugares donde las personas pasan la mayoría de su tiempo, como el hogar o el lugar de trabajo, a fin de detectar posibles alteraciones geopáticas que pudieran afectar su salud. Con base en estas investigaciones es que proponen cambios, que pueden ser radicales como la mudanza a un edificio diferente, o menores como alterar la posición en que está situada la cama, o revisar el funcionamiento de la instalación eléctrica.

USO DE CELULARES

Los celulares se han convertido en Panamá durante la última década en objetos imprescindibles para nuestra vida diaria, tanto en el aspecto laboral como social. Para evitar en lo posible efectos nocivos de las radiaciones que emiten, los expertos aconsejan adoptar algunas medidas de precaución:
  • No llevar el celular en la mano ni guardado en un bolsillo de la ropa, sino en un bolso, mochila, o maletín.
  • En la oficina colocarlo en una esquina del escritorio o cubículo, y cuando se circule en el carro mantenerlo apagado.
  • Cuando se haga una llamada no acercar el celular a la cabeza hasta que respondan.
  • Cuando se mantenga una conversación, ubicar el dispositivo lo más lejos posible de la cabeza, utilizando por ejemplo el speaker o los auriculares.
  • Por las noches mantener el celular apagado o fuera de la recámara, y si esto no fuera factible, alejado del cabecero de la cama.

PUNTOS NEGROS

Bajo esta denominación se conoce a aquellos tramos de la red vial en los que se concentran con mayor frecuencia accidentes de tráfico. Como es obvio, en muchas ocasiones la causa está relacionada al mal estado del firme, deficiente señalización, o condiciones climatológicas adversas, pero también existe un porcentaje de tramos en los que no existe un motivo aparente para tan alta siniestralidad. Para la Geobiología, la explicación estaría en la existencia de zonas de confluencia de radiaciones, tanto naturales como artificiales, lo que provocaría que los conductores perdieran en mayor porcentaje su capacidad de concentración y habilidad de manejo al circular por las mismas.


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