11 enero 2010

Instinto Arácnido


Después del back to back del fin de semana, era obvio que hoy tocaba una sesión de recuperación. La única molestia que he sentido de los 63 km que corrí entre sábado y domingo fue un pequeño pinchazo en el muslo izquierdo, pero por si acaso tuve puesto durante la noche un vendaje compresivo. Toda precaución es poca y hay que cuidarse.

Así que esta tarde cuando llegué a la casa me subí de una vez al Cerro El Peñón, donde puedo trotar bastante por grama (hierba) blanda, y completé 3 loops a su base en 1 hora suave de entreno. Después estiré muy bien y parece las piernas quedaron listas para correr de nuevo en serio mañana.

Como curiosidad mientras iba corriendo me encontré en medio de la calle con una araña bastante grande, con las patas extendidas del tamaño de una mano con sus correspondientes dedos. No entiendo demasiado de estos "bichos" pero creo que era una Tarántula debido a su gran envergadura, los pelillos que tenía y la forma del cuerpo. Suelo ver bastantes de estas arañas pero aplastadas en la carretera, pocas veces coincido con ellas vivas.

Adicional a la foto que logré sacar quise tomar otras tomas con algún objeto como referencia para comparar, en concreto mi zapatilla, pero la Sra. Tejedora tenía otros planes y salió por patas - nunca mejor dicho -, ocultándose rápidamente entre la maleza. Ahora que veo con detenimiento la imagen parece que solo tuviera 7 patas, por lo que imagino la faltante la perdió en alguna "reyerta" con otro espécimen. A pesar de su aspecto intimidante, las Tarántulas no son tan venenosas, y realmente es bien difícil que lo muerdan a uno. No son uno de esos animales que me preocupe encontrarme durante mis corridas.


En varias entradas anteriores ya os he hablado de la abundante fauna con la que me encuentro, especialmente serpientes. Hay también otras especies a las cuales intento fotografiar pero mientras saco la cámara y demás se me escapan generalmente como Iguanas, Monos, Tucanes y Ñeques. Hace unos días vi un Gato Solo muy bonito, que realmente no tiene mucho que ver con los gatos caseros sino que parece como una especie de mapache con larga cola. En algunas áreas por donde corremos si hay tigrillos y otros felinos salvajes, así que no hay que tomar en broma el entrenar por esos sitios en solitario y menos cuando se pone oscuro.

Quiero terminar la entrada mandando un fuerte abrazo para todos los amigos blogueros españoles que están pasando tremendo frío en sus respectivas ciudades, en muchos casos con temperaturas bajo cero, nieve, y hasta placas de hielo en el pavimento. A cuidarse amigos de caídas y resfriados,...que el año es muy largo.

Abrazos desde la soleada Panamá.

FER


11 comentarios :

  1. Fer, ¿tú cuando descansas? si es que los ultramaratonianos estáis hechos de otra pasta.

    Y encima con entrenamientos emocionantes...

    un abrazo desde la niebla (es lo que toca hoy)

    ResponderEliminar
  2. Qué suerte tienes de vivir rodeado de una fauna tan salvaje y tan variada; los que lo hacemos en una ciudad sólo vemos gatos, perros y palomas que apenas pueden alzar el vuelo; sigue con esos entrenos reservados sólo para unos pocos y cuídate mucho, un abrazo.

    ResponderEliminar
  3. Gran blog Fer, muy interesante, a partir de ahora leere tus cronicas. Veo que eres un fondista total.
    Cuidado con las arañas.
    Saludos desde Alcorcón-Madrid

    ResponderEliminar
  4. A mi una serpiente me paraliza....no podria dormir en tu casa.....
    Gracias por tu comentario y gracias por el calido ultimo parrafo de tu post, sin duda hace aumentar aunque solo sea 1ºC la temperatura aqui !!!
    brrrrrrrrrrrrrr !!!

    ResponderEliminar
  5. Hay que salir acompañado, y preferentemente con alguien gordito y lento para que se lo coman a él en vez de a uno mismo.
    Aquí en Madrid disfrutamos esta mañana de la lluvia, el frío, la nieve deshaciéndose en las calles y restos de placas de hielo que animan los entrenamientos.

    ResponderEliminar
  6. A lo mejor un tigrillo de esos es lo que necesito para ganar velocidad punta.

    Fer, dí la verdad, allí en Panamá los kilómetros son más cortos (porque si no, no entiendo lo bestias que son tus entrenamientos).

    ResponderEliminar
  7. Fer, siempre he dicho que la ciudad de Panamá, es una ciudad dentro de una selva! jaja
    Una vez, en bici, por el camino del oleoducto, nos salieron unos monos aulladores, y nos tiraban de todo! vaya susto!! qué recuerdos!

    Me encantan tus crónicas, creo que plasmas perfectamente lo que es vivir en Panamá.
    Te sigo leyendo!
    bss
    Tania

    ResponderEliminar
  8. Tengo la misma opinión que Jan ¿Tu cuando descansas? Me imagino que con el tiempo y el entrenamiento el cuerpo se adapta a todo pero lo tuyo son más que kilóemtros. Con respecto a la nieve creo que Canarias es la única región española que se escapo de ella. Un fuerte saludo desde las Afortunadas, jejeje.

    ResponderEliminar
  9. Cuanto más te leo, más me engancho a tu blog. En cuanto a que eres un máquina, si lo sabre yo... ¿te acuerdas cuando con seis añitos te cronometré un 20 kms en el pinar y en un descuido te me fuiste a la cuneta? ya se intuía que allí había madera de animal¡¡¡
    Un beso desde O Barco

    ResponderEliminar
  10. Que suerte,estas rodeado de vegetación y de fauna a la que ves y fotografias mientras practicas tu deporte favorito,Y aquí tenemos que pagar por ver a los animalitos.
    Reitero mis envidias.

    ResponderEliminar
  11. Carlos (Helsinki), tienes que aclarar que los 20 kms eran en bicicleta, a ver si alguno se cree que yo con 6 añitos ya me hacía media-maratones,...jajaja,...tu tampoco te quedas corto en eso de ser un animal, 40 maratones lo confirman. Nos vamos a la Maratón de Dusseldorf??? Y a la semana siguiente los 101 km peregrinos??? Toma animalada.

    Un abrazo hermano,

    FER

    ResponderEliminar