20 noviembre 2009

Sesión de Fartlek

Como indica el nombre de la entrada, hoy tuve la última sesión de entrenamiento previo a la Media-maratón de Summit del próximo domingo. 

Quise despertar un poco la musculatura y realicé una sesión de fartlek de 1 hora por el área del Cerro El Peñón. Estuve tentado de subirme al propio Cerro por una trocha que hay, desde donde se puede incluso hacer rappel y descolgarse hasta la base, pero a escasos 2 días de la prueba el sentido común se impuso finalmente sobre mi deseo aventurero. Cualquier resbalón o caída me hubiera sumado fácilmente a la lista de atletas lesionados que mencionaba ayer en este mismo blog. Mientras iba corriendo pensaba que no estaba solo, sino que me acompañaba Ricardo Abad, y en parte era así porque me puse la camiseta conmemorativa del Record de 150 maratones en 150 días, donde aparece la alargada silueta del propio Ricardo


Después del entreno estiré especialmente bien y con mucho cuidado, para dejar todos los músculos y articulaciones listas para los 21 km del domingo. Las sensaciones fueron excelentes, y estoy convencido me va a salir una buena carrera. Por supuesto que habrá durísimos rivales, muchos de ellos casi con la mitad de mi edad, pero eso es ley de vida y hay que suplirlo parte con experiencia, y parte con otra cosa que tenemos los hombres entre las piernas,...jajajaja ! ! ! 

Tras esta introducción, paso al capítulo segundo de la saga dedicada a la Media-maratón de Summit, que hace referencia a mi participación en la prueba del 2001. A diferencia del año 2000 en que me concentré casi exclusivamente en el Campeonato atlético de Corredores del Istmo, en el 2001 decidí darle un poco mas de variedad a mi actividad deportiva. Empezaban en esa época los triatlones y duatlones de UTP en Panamá, así como también se iniciaban las pruebas de multiaventura y ciclismo de montaña. El ciclismo fue realmente mi deporte de origen y el que siempre me gustó mas, así que me traje varias de mis bicicletas de España y comencé a entrenar por los alrededores de mi casa en Las Cumbres. Enseguida me di cuenta de que salir a hacer fondos en bicicleta por Panamá era bastante peligroso, especialmente si se iba solo. Con la excepción de la antigua Zona del Canal, no encontraba carreteras donde montar tranquilo sin temor a ser atropellado en cualquier momento. Ante eso tuve que traerme también el rodillo de España y las prácticas de ciclismo quedaron casi reducidas a trabajo estático en la casa. En el plano atlético seguía manteniendo un buen nivel, siempre en las primeras posiciones de las pruebas en las que participaba. Con especial cariño recuerdo la victoria que obtuvimos un quinteto representando a la UTP en los Relevos Balboa-Gamboa de Corredores del Istmo, en donde me tocó realizar el 3er tramo desde las Esclusas de Pedro Miguel hasta Summit, ascendiendo la dura loma de Paraíso

La Media-maratón de Summit se celebró en el 2001 el día 25 de noviembre casi cerrando el calendario atlético del año, circunstancia que ya se ha mantenido hasta la actualidad. Yo llevaba unos meses preparando la Maratón de San Diego, la cual iba a correr acompañado por Nacho Domínguez, un amigo atleta de Valladolid perteneciente como yo al Club TRIPI, y que se encontraba de profesor en Los Angeles. Nacho era y sigue siendo un excelente corredor, con registro de 2h30 en Maratón, por lo que los planes eran que me marcara el pace para buscar un registro alrededor de 2h40. Realmente llevábamos una planificación muy científica y personalizada, en mi caso por e-mail desde España con varios atletas/entrenadores de primer orden. Mis entrenos se circunscribían en su mayoría al área de Las Cumbres, donde coincidía haciendo fondos con el mismo Agustín Morán. La Media-maratón de Summit por lo tanto no era para mi un objetivo en si mismo, sino un test dentro de la programación que estaba siguiendo para correr en enero en California. En el 2001 si recuerdo bien que la prueba inició del cruce de la calle de Summit con la carretera del Parque Soberanía. Entre los atletas que serían de la partida había muy buenos corredores de fondo y con amplia experiencia en esta ruta, como Nelson Piedra, Nicolás García, Agustín Santamaría, Bruno Ramos, Ricardo Concepción y Diego Coronado, adicional a otros jóvenes corredores de pista y distancias menores como Braulio Castañeda y Juán Alvarado. Así que la competencia se presentaba bien difícil e interesante. Nelson Piedra ese año estaba ganando muchas de las pruebas previas, pero para mi alivio me comentó antes de la partida que se iba a tomar el evento como un entrenamiento y no en plan competitivo. Mi táctica a diferencia del año anterior en que estaba disputando el Campeonato General de Corredores del Istmo, era reservarme al máximo y buscar una buena clasificación, mejorando de ser posible el 4º puesto de la edición pasada. 

Se dio la partida a las 6.00 am y rápidamente varios corredores tomaron unos metros de ventaja, entre ellos Agustín Santamaría y Diego Coronado. Detrás nos juntamos un amplio grupo de otros 7 atletas, incluyendo a los teóricos favoritos Nicolás García, Bruno Ramos y Ricardo Concepción. Nadie quería tomar la responsabilidad de organizar la caza, y simplemente se iba marcando un ritmo para que los 2 atletas fugados que nos predecían no tomaran excesiva ventaja. Yo me mantuve casi todo el tiempo corriendo cómodo cerrando el grupo, esperando el momento en el que se desataran las verdaderas hostilidades. Así que logré mantener la cabeza fría y no lanzarme a la persecución de los punteros. Varios atletas del grupo hacían la goma en las subidas, pero luego volvían a reintegrarse aprovechando los descensos. Agrupados nos fuimos hasta cerca del km 10 cuando se produjo el primer tirón serio, creo que por parte de Bruno Ramos, y al que solo respondieron Nicolás García, Ricardo Concepción y yo. Fruto de esa aceleración, absorvimos rápidamente a Diego Coronado antes de cruzar el puente del Lago Gamboa, y nos convertimos en un quinteto. Yo tenía claro que la carrera iba a ser por eliminación. Ya se habían descolgado 3 atletas del grupo original, pero por mi parte no iba a hacer ningún esfuerzo mientras el grupeto fuera todavía tan numeroso. 


Después de cruzar el puente del Lago Gamboa en dirección al giro de mitad de carrera en el poblado del mismo nombre, nos encontramos de frente con el puntero de la prueba Agustín Santamaría. La diferencia que nos llevaba al grupo era en esos momentos como de 1 minuto. No se si el verlo tan cerca después de muchos kilómetros despertó la "bestia" interna de Nicolás García, pero de modo sorpresivo lanzó en el puesto de agua del retorno un durísimo cambio de ritmo. Yo en esos momentos iba con mucha atención y concentrado, pegadito a su espalda, y no me apercibí de como respondieron los demás compañeros de fuga. Así pasamos de regreso con mucho cuidado por los frágiles y destartalados tablones de madera del paso peatonal del puente de Gamboa, como se aprecia en la instantánea tomada ya en esos tiempos por Martín Rodríguez (paparazixxx). Solamente cuando volvimos ya a la seguridad del asfalto en la calle de Gamboa, ambos nos giramos y para nuestra sorpresa vimos que el ataque había sido definitivo. No se veía a nadie en nuestra persecución.

Eso animó todavía mas a Nicolás que estaba dispuntando el Campeonato de Corredores del Istmo e impuso un ritmo tremendo que nos llevó a sobrepasar al puntero Agustín Santamaría antes del centro El Renacer. Santamaría no hizo ningún intento por seguirnos y nos quedamos Nicolás y yo mano a mano en cabeza de carrera a falta todavía de unos 9 kilómetros para meta. En esos momentos para mi era claro que los dos teníamos tácticas diametralmente opuestas. Por una parte Nicolás no iba a frenarse en ningún momento y marcaría el ritmo hasta meta buscando meter la mayor diferencia de tiempo a sus rivales en el Campeonato. Yo por el contrario, no tenía ningún objetivo de tiempo, solo de puesto. La marca por el ritmo lento de la ida no iba a ser ya buena, y a esas alturas de la carrera mi único pensamiento era hacerme con la victoria. Así que le dejé a Nicolás todo el peso de la carrera, y fue él quién marcó el ritmo mientras yo iba cómodo pegado a su estela. Según pasaban los kilómetros me apercibí que en las subidas era donde Nico flaqueaba mas en su paso, y yo sin gran esfuerzo me ponía entonces en paralelo con su cuerpo. Los duros entrenamientos en las lomas de Las Cumbres definitivamente estaban haciendo efecto. Decidí seguir con la táctica de no dar una zancada de mas a la espera de la última loma de acceso a meta antes del Parque Summit, y lanzar mi ataque en ese punto. Era un todo o nada, pero si podía sacar unos segundos en la cima estaba convencido de que Nicolás ya no sería capaz de engancharme en la zona de bajada y posterior plano como de 1 kilómetro hasta meta.

La táctica salió a la perfección y el ataque fue inesperado para Nicolás que no pudo seguir mi ritmo. De ahí a meta apreté los dientes y así conseguí mi primera victoria en esta prueba, con un aceptable tiempo después de todo para haber sido tan táctica y especulativa de 1h-16-20. Nicolás por su parte y tras una magnífica carrera llegaba en segunda posición con un registro de 1h-16-54. En meta me comentó que para nada se esperaba mi ataque final, ni que yo tuviera a esas alturas de la prueba reservas, ya que durante toda la carrera me había visto cerrando los diferentes grupos.


A distancia fueron llegando de uno en uno los demás componentes de la fuga inicial, siendo 3º Bruno Ramos con 1h-18-05, 4º Ricardo Concepción con 1h-18-37, 5º Juan Alvarado con 1h-18-48, 6º Diego Coronado con 1h-19-35, 7º Agustín Santamaría con 1h-20-03, 8º Braulio Castañeda con 1h-23-04, y 9º Fernando Barsallo con 1h-23-13. Por su parte Nelson Piedra llegaba en la posición 11º con 1h-30-09, lo que es síntoma de las grandes diferencias que marcamos el grupo de cabeza con relación al resto de corredores.

Si bien ya había ganado competencias de Corredores del Istmo de menor distancia, esta victoria en Summit fue la guinda de un año 2001 muy exitoso en el que logré numerosos primeros puestos en carreras de fondo, mountain bike, duatlones, triatlones, y raids de multiaventura. El 2002 por el contrario fue un año sabático en el que estuve alejado totalmente del deporte. Supe que en la edición de ese año de la Media-maratón de Summit, Nelson Piedra obtuvo por fin su ansiado título en esta prueba con un tiempo de 1h-15-49, mientras que García volvía a estar en la pelea obteniendo finalmente un cuarto lugar. Para el año 2003 retomé otra vez el deporte dentro de mi rutina, volví a correr la Media-maratón de Summit, y de nuevo tuve un bonito duelo en la punta con mi entrañable amigo Nico. Los detalles los dejo para la última entrada de esta trilogía que será mañana.

Os adjunto el diploma de la prueba del 2001 y algunas reseñas de las que salieron en Prensa.

Sed buen@s,

FER


Diploma


La Estrella de Panamá


La Prensa


1 comentario :

  1. vaya ropa je je.Tiene que ser una pasada ganar una media.

    robert t

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