26 noviembre 2009

Se acerca la Navidad

Que duro se me está haciendo entrenar esta semana. Pasadas las 2 citas importantes del mes de Noviembre, la Maratón del Valle y la Media-maratón de Summit, nos abocamos a un final de año que por definición debería ser de bajada. Vienen las fiestas Navideñas y eso es sinónimo de celebración, y celebración a su vez es sinónimo de "comilonas" y mas fiesta, lo que a su vez es sinónimo de dormir menos y entrenar poco. Todo es como una cadena. Claro que uno puede romper esta dinámica, pero para ello debe de contar con una buena motivación detrás. Siempre acabamos volviendo al famoso tema de la motivación.

Una vez descartada la Maratón de San José, de nuevo ando con las piezas del puzzle sobre la mesa todas desordenadas. Y la verdad es que ahora mismo no tengo muchas ganas de organizarlas. Necesito fijar objetivos claros y definitivos para poder hacer una buena programación. Y cuanto antes mejor.


El entreno de hoy estuvo en la cuerda floja por decir lo menos. Llegué a Las Cumbres a las 4.30 pasadas de la tarde y estaba cayendo un palo de agua horrible. No había tormenta, pero estaba con sueño, hambre, mal humor,...vamos, de todo un poco. Opté por lo mas fácil. Ponerme a comer, ponerme ropa cómoda y pensar en tirarme en la cama a ver un poco de TV. Pero en esas vi que como por milagro había parado de llover. El cielo que estaba absolutamente cubierto se abrió y aparecieron espacios en tono azul. Miré el reloj y eran ya las 5.10 de la tarde,...pensé "entre que me visto, las 5.15,...si entreno 1 hora las 6.15,...ya de noche",....pero bueno,...vencí la pereza y el cansancio y me puse la ropa de ejercicio.

Salí como los últimos días por la base del Cerro El Peñón. Supongo son manías, pero ahora me encuentro muy cómodo en ese circuito. Hace solo unos meses me parecía un aburrimiento ya que es exigente por el perfil que tiene y me agotaba, pero actualmente lo hago bastante suelto. Como a los 5 minutos de salir, cuando llegué a la zona mas alta del circuito, vi que era muy improbable que fuera a llover mas así que me quité el impermeable y lo escondí entre la maleza para recuperarlo al final del entreno. Corrí 1 hora en progresivo y al final me alegré mucho de haber entrenado en vez de quedarme en casa.

En otro tema la Navidad ya está a la vuelta de la esquina. La verdad no es una época del año que me guste especialmente, supongo echo en falta el ambiente de frío y hasta nieve que vivía cuando estaba en España. Allí son dos semanas desde el 24 de diciembre hasta el 6 de enero que llegan los "Reyes" de auténtica fiesta y expectación. Se hace muy difícil para mi sentir el espíritu navideño a 30 grados y con suéter de manga corta. Adicional este año será especialmente triste para toda mi familia ya que contaremos con un miembro menos, mi padre que nos dejó a mitad de año con un vacío enorme. De todas maneras habrá que hacer "de tripas corazón", ya que mi hijo anda todo ilusionado con el árbol, los regalos y demás, y aunque solo sea por él, tendremos que esbozar una sonrisa aunque por dentro tengamos el alma rota.

Va a ser un mes bien duro, y espero contar con el apoyo de mi familia, amigos y conocidos para superarlo de la mejor manera posible.

Un abrazo,

FER

1 comentario :

  1. HOla Fer, mi más sentido pésame por el fallecimiento de tu padre.
    Como bien dices, todo es motivación. Ahora tienes a tu hijo y esa debe ser la mayor motivación posible para preparar y disfrutar la Navidad con los tuyos.
    Por otro lado, hay que disfrutar de las fiestas, pero también seguir entrenando.
    Yo si que tengo la motivación de la Maratón de Barcelona en Marzo 2010: ya verás la cara que pondrá mi familia cuando salga a entrenar en Galicia, lloviendo y de noche el día 31 antes de la cena... jejejeje... Pero hay que quemar calorías que luego seguro se recuperarán.

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